
La irrupción de Bobby McFerrin (Nueva York, 1950) en el escenario del jazz en los años ochenta, supuso una corriente de aire fresco en el mundo de los vocalistas. Por primera vez en muchos años, un cantante de jazz lograba llamar la atención del publico - incluso antes de su extraordinario éxito con su tema Don´t Worry Be Happy- tras muchas décadas en que los cantantes de la música afroamericana habían optado por estilos musicales más rentables económicamente.
Con una técnica sorprendente, un registro amplísimo y un dominio absoluto del scat, este hijo de cantante de opera abarca varios estilos musicales sin que en ninguno de ellos baje el tono y la calidad de su voz. En sus inicios estudió piano en el California State College y más tarde en el Sacramento and Cerritos College. Debuta como cantante en 1977 en clubes y cabarets de Nueva York. Después de algunos escarceos, su prueba de fuego es el Playboy Festival de Jazz de 1980. En 1982, firma un contrato con la discográfica Elektra y en su segundo disco para ese sello llega el triunfo absoluto con el álbum The Voice. El actor y cómico estadounidense Bill Cosby lo reclama para que participe en su show. En 1988 llega el tema que le catapulta a la fama, su éxito absoluto, el tema con el que consigue batir todos los records posibles para un músico de jazz. Con su Don´t Worry Be Happy triunfa en el mundo entero.
En 1992, sus dúos con el violonchelista, Yo-Yo Ma, son seguidos por un público entusiasta que ve en él a un gran artista. Por aquellos años colabora con el pianista Chick Corea. Hace un paréntesis en su producción jazzística y dedica su atención a la música clásica, interpretando obras de Mozart, Bach y Tchaikovsky, con la Saint Paul Chambers Orchestra. En 1996, da un nuevo giro a su actividad musical y graba, junto al grupo Yellowjacket, el álbum Bang! Zoom (Blue Note, 1995). Para el mismo sello graba en 1997 el disco Circlesong, en el que ofrece una espectacular forma de improvisación vocal. Bobby McFerrin continúa en estado de gracia y alterna en la actualidad sus grabaciones en estudio con actuaciones en pequeños clubes donde se explaya con maestría.